miércoles, 15 de junio de 2016

Víctor Jara: caso cerrado.

El 13 de junio de 2016 empezó en Florida el juicio a un ex teniente por el asesinato del cantautor chileno en 1973. Dicen que metió unas balas en el cargador. le colocó el arma en la cabeza y jugó a la ruleta rusa.

El cadáver de Víctor Jara fue encontrado por dos mujeres cerca del Cementerio Metropolitano de Santiago. Los militares lo habían arrojado a unos matorrales, en un descampado próximo a las vías del tren. Lo acompañaban otros tres cadáveres. Las mujeres limpiaron las caras desencajadas por los golpes. Las manos estaban hechas pulpa, con todos los huesos rotos con las culatas de las pistolas reglamentarias. Tenía numerosos agujeros entre las ropas, como si le hubieran, además, disparado varias veces.
Jara había muerto en septiembre de 1973. Era un mito de la canción chilena, junto con la cantautora Violeta Parra. y el poeta de los desfavorecidos. Todo esto lo había convertido en un trofeo para los oficiales de la DINA. Fue detenido en la Universidad Técnica del Estado y conducido al Estadio Chile, centro de internamiento para miles de personas. La DINA había creado una cuidada escenografía del horror, con dos grandes ametralladoras para amedrentas aún más a la multitud apelotonada y unos focos cegadores que les hacía perder la noción del tiempo. A Jara lo bajaron en dos ocasiones a la Sala de Interrogatorios, donde le molieron a golpes, le destrozaron con las culatas de las armas cortas las manos y las muñecas, le quemaron la carne con cigarrillos, etc...El responsable de todo aquello fue el teniente Pedro Pablo Barrientos.
Ayer se le acabó la suerte. El Centro por la Justicia y la Responsabilidad, una organización estadounidense, ha presentado una demanda en Orlando (Florida) en nombre de la viuda del cantante (Joan) y sus hijas (Amanda y Manuela). El juicio no servirá para encarcelar a Barrientos (aunque merece que se le corten los dedos de las manos con un hacha), pero sí llevará a una sustanciosa y multimillonaria compensación economica.
Barrientos mató a Jara de un tiro en la nuca, tras jugar a la ruleta rusa con él. Después ordenó a sus subordinados presentes en la sala de interrogatorios que vaciaran sus cargadores sobre el cuerpo "o el General no estará contento con ustedes". Un recluta, que formó parte del pelotón, identificó al teniente como el único responsable del "disparo casi a quemarropa".
Barrientos huyó del país cuando el General Pinochet perdió las elecciones a finales de los años 80 y ya no se volvió a saber de él hasta 2012, cuando reapareció en Florida como vendedor de coches de segunda mano Él siempre les dijo a los periodistas que nunca hizo guardia en el Estadio Chile.

Víctimas de la dictadura chilena:
La Comisión Valens computó en 40.000 víctimas durante el periodo que va desde 1973 hasta 1990. El número de muertos y desaparecidos ronda los 3.065 y el de torturados supera los 30.000 en infames lugares como la siniestra Villa Grimaldi.


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