viernes, 29 de julio de 2016

Bernard Cornwell escribe no ficción sobre la batalla de Waterloo.

Bernard Cornwell escribe normalmente novela histórica. Es el autor, entre otras cosas, de la saga "Sharpe", protagonizada por un duro y valiente fusilero británico en la España de la Guerra de la Independencia y su amigo, un gigantón irlandés que responde al nombre de Harper.
Pero la que le interesaba a Simon Worral durante la primavera del año pasado es una monografía sobre la batalla de Waterloo. La mayoría de los historiadores militares se han centrado en lo que sucedía en las mesas de los oficiales, a resguardo de las lluvias; en las tácticas y estrategias. Pero  EN WATERLOO: LA HISTORIA DE CUATRO DÍAS, TRES EJERCITOS, Y TRES COMBATES, Cornwell nos habla de lodo, lluvia pegajosa, y miedo e incertidumbre por parte de los soldados rasos. El libro ha sido editado en los Estados Unidos pero también puede encontrarse en España.

Bernard; tú eres uno de los más destacados escritores de novela histórica. ¿Por qué decidiste escribir esta monografía?

Quería escribir este libro. Waterloo es una batalla muy dramatica, que hace de frontera entre el mundo de las revoluciones burguesas (1775-1815) y el de la Reolución Industrial (1815-1914). La mayoría de los libros hablan de espectos técnicos de la batalla, con batallones y divisiones moviéndose de aquí para allá. Yo quería hablar de los soldados normales.
Había, por ejemplo, un aguacero furioso y mucha niebla. Waterloo en 1815 era un lugar frío y húmedo, donde tienes una matanza descomunal en un espacio muy reducido.

Tuviste una infancia dífícil por culpa de tus padres y sus creencias religiosas. Háblanos, si quieres, claro, de la Gente Peculiar.

La Gente Peculiar era una secta de Essex, en Inglaterra. Mis padres habían sido militares cada uno a su manera. Mi padre era un aviador canadiense y ma madre era una Auxiliar de la RAF (Real Fuerza Aérea)
Fueron captados por la Gente Peculiar. Eran esencialmente evangélicos, con un montón de cosas que desaprobaban. el maquillaje, el cine, el teatro, los libros que no trataban de la religión cristiana, el vino, el tabaco y la televisión.
Es irónico que yo acabase rompiendo con todo aquello e hiciese carrera en la BBC.

Dices que "Wellington poseía la clave para el meollo de cualquier campo de batalla". ¿Como afectaron al transcurso de la batalla el paisaje y la geografía?

Enormemente, aunque eso sucede en todas las batallas. Wellington era un general superior en el ataque, e imbatible cuando se defendía. Había sido nombrado embajador de Inglaterra en París en 1814, mientras Napoleón se frustraba en su exilio en Elba. Así que decidió darse un garbeo por Holanda.
En aquella época Bélgica era parte de Holanda y su existencia estaba garantizada por la presencia de tropas británicas. Wellington recorrió la frontera francesa y trató de meditar cuales serían las defensas adecuadas.
No estoy seguro de que Wellington presintiera que tendría que luchar de nuevo. Napoleón había perdido Le Grad Armeé en Rusia y ahora se pudría en la isla de Elba. Pero tomó notas de táctica militar durante su viaje por Holanda e incluso encargó un mapa de Waterloo, que llenó con anotaciones.
Cuando estuvo en medio de la batalla.luchó una batalla defensiva por el camino de Waterloo. No podía poner tropas en la vía de comunicación, en la zona del monte St Jean, porque era una invitación para los cañones franceses de destrozar lo que se enviase por ahí. Los puso detrás de la lomade la colina y esperó que los franceses se acercasen.

Cuentas la batalla desde el punto de vista de los solldados normales. Algún personaje te inspiró particularmente?

Hay un tal Paul Weaver. No sé que pintaba ese tipo en la Caballería británica. Su unidad se encontró con otra de dragones franceses. Los galos sacaron sus sables y gritaron "!Vive l´Empereur!, su gripo de guerra. Empezaba la carga. En teoría.
Pero las dos unidades estaban lejos de las miradas de los oficiales, y ni franceses ni británicos tenían ganas de luchar. Pero al cabeza de chorlito de Weaver le pareció de guindas pensar que sería magnífico tener su propio grito de guerra. Gritó:"La espasa del Altisimo y de Gedeón". Ahora sí que las unidades de caballería tenían que escabecharse.
En medio de esto, alguien le golpeó en la cabeza y le tiró del caballo. Él echó mano de la bayoneta como si fuera una lanza; lo tumbaron de un tiro, y los franceses le robaron todo, incluso los pantalones. Eso era lo que significaba Waterloo para el soldado raso: barro, el aguacero, niebla, y horror.

¿Qué opinas de Napoleón Bonaparte?


Supongo que de haber vivido a principios del siglo XIX habría disfrutado comiendo con él. Era una compañía agradable. Incluso era un legislador inteligente. Su Código Napoleónico es una legislación muy avanzada para su época, y casi todos los países copiaron esto o aquello de él. Pero era un yonqui de la guerra, y eso fue su perdición. 
No hay evidencia de que Wellington se lo pasase bien en un campo de batalla. Dijo a su ayuda de cámara:"Rezo a Dios para que esta sea mi última batalla". Les decía a los soldados: "Si resistes, si repeles a los franceses, te garantizo que tus hijos no volverán a luchar contra ellos".

Nelson y Churchill fueron militares ingleses que se sentían muy a gusto en la arena política. Wellington era un pésimo político, ¿verdad?

Napoleón era un importante estratega. Wellington tenía la misma edad que Napoleón - 46 años-. Nunca había perdido una batalla en España, durante la Guerra de la Independencia. Ninguno de los dos se había encontrado antes en un campo de batalla, así que había cierta expectación entre los Estados Mayores.
Cuando dio el paso a la política en el Parlamento, pensó que sería tan fácil como organizar un ejército, y se equivocó. Era muy popular como militar, pero impopular como político. Cuando murió acudió más gente a su funeral que al de la Princesa Diana.

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