domingo, 31 de julio de 2016

Vulcano, el planeta que nunca existió.

Hace 100 años, Albert Einstein hizo ante la Academia de Ciencias Prusiana la primera de una serie de lecturas que pondrían en tela de juicio las teorías de Newton sonre un Universo estático y predecible. Tom Levenson ha escrito el libro La caza de Vulcano... y cómo Albert Einstein destruyó el planeta, descubrió la relatividad, y recodificó el universo. Tom Levenson dice que esta revolución no habría ocurrido sin refutar unos oscuros cálculos matemáticos.

Hoy, el planeta Vulcano apenas es una nota a pie de página en los libros de historia de la ciencia. ¿Por qué has decidido que debe salir a la luz?

Ví Mercurio desde la perspectiva de Einstein. Es una curiosidad de cómo Einstein refuta un mito astronómico en el camino que le lleva a descubrir la Teoría General de la Relatividad. Los científicos del siglo XIX decían que los movimientos poco usuales de Mercurio en su órbita alrededor del Sol se debían a la presencia de un segundo planeta, Vulcano. Algunos dijeros que lo habían visto a través de sus telescopios. Einstein explicó las anomalías y desacreditó la existencia de Vulcano en sólo tres días.
Los astrónomos amateur, y algunos de gran renombre como el francés Le Verrier, director del Observatorio de París, confundieron objetos como asteroides y cometas con el tránsito de Vulcano.

El primer cazador de Vulcano fue el astrónomo aficionado francés Edmond Modste Lescarbault. Dijo haberlo visto sobre un granero de piedra en el pueblo de Orgeres- En Beauce el 26 de marzo de 1859.

Lescarvault era médico y astrónomo aficionado. Le pareció ver un cuerpo celeste brillar delante del Sol pero no djo nada, aunque tomó notas de todo. Cuando supo por una revista científica que Le Verrier estaba haciendo trabajos sobre el tránsito de Mercurio, sobre las mismas fechas que él, le mandó sus notas.

Dices. Todo el mundo con un telescopio estaba buscando Vulcano. Algunos lo encontraron. ¿A qué se debió esa fiebre por el planeta inexistente?

A dos cosas: Le Verrier era la principal autoridad de su época en el Sistema Solar. Si él decía que Vulcano existía, entonces debía ser encontrado. Hacía poco tiempo que Urano había sido descubierto. Si un aficionado con un telescopio podia encontrar un nuevo planeta, cualquiera podía.

Incluso Thomas Edison se metió en el asunto. Llévanos a Rawlins, en Wyoming, durante 1878.

El gran eclipse de 1878 fue seguido en Siberia, en Canadá, y luego por astrónomos estadounidenses en Wyoming.
Rawligs era una pequeña ciudad conun apeadero para trenes y un hotel. Thomas Edison estaba probando allí una máquina que medía las radiaciones infrarrojas. Quería probarlo durante el eclipse para ver si podía medir lasradiaciones de la corona solar.
Edison se fue en un vagón privado a Separation, un pueblo a diez kilómetros de Rawlings, donde los dos más famosos cazadores de Vulcano habían emplazado sus telescopios. Uno de ellos, Simon Newcomb, no vio nada. El otro, James Watson, director del Observatorio de Ann Arbor, vio una pequeña luz titilar donde no debería haber ninguna y dijo: He descubierto Vulcano.

¿Cómo acabó Einstein con estas especulaciones?

La Ley de la Relatividad General explica los mismos fenómenos que las Leyes de Newton, pero con lenguajes diferentes. El Universo de Newton es estático y su principal fuerza es la de la gravedad, que puede atraer o repeler dos cuerpos. La Ley de la Relatividad General indica que el Universo es estático, y el parpadeo anormal de Mercurio no se debe a la presencia de un segundo planeta, sino a la curvatura del espacio tiempo en torno al cuerpo masivo del Sol.

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