viernes, 16 de septiembre de 2016

Los hombres libres de Jones, de Gary Ross.

Lo cierto es que esto de las películas de Hollywood sobre la Guerra de Secesión tiene su evolución. En su época dorada, lo que querían ver los espectadores eran grandes plantaciones, que recordaban - no sé si adrede- los antiguos territorios de los señores feudales. Los esclavos estaban contentos - no se sabe por qué- y se identificaban de una manera extraña con los conflictos, casi siempre sentimentales, de sus amos.
Hoy en día esto ha cambiado. Los propietarios son unos protocapitalistas hambrientos de poder, que organizaron una guerra porque no aceptaban que desde Washington se limitara sus ambiciones. La cámara nos lleva a los hogares de los granjeros sin esclavos, obligados a luchar en un ejército confederado mal aprovisionado, hostigados por la Policía Militar. Sus familias son presionadas por la Guardia Territorial, que expolia sus cosechas y ganado, amen de otros bienes, cuando le apetece.

"Me llamo Newton Knight. No tengo ni he tenido esclavos. Es más, no voy a dejarme matar para que los que sí los tienen, se enriquezca vendiéndome el maíz que no me permiten cultivar"
Newton Knight era nieto de un terrateniente esclavista, pero ni él ni su padre tuvieron un solo negro bajo su propiedad. De hecho, Knight era un evangélico bautista que no bebía alcohol.
Como muchos otros granjeros del condado de Jones, se alistó en la Compañía F del 6º Batallón de Mississippi en julio de 1861. Tras la derrota de Corinth, y en medio de las operaciones militares en torno al asedio de la ciudad portuaria fluvial de Vicksburg, Knigh desertó. Muchos granjeros se hartaron de un ejército donde las raciones eran escasas, los suministros casi nunca renovados y parecía que los únicos que tenían voz eran los oficiales. Como respuesta a la emancipación de los esclavos del presidente Lincoln, Theodore Davis respondió con la Ley de los 20 Negros, que exoneraba de deberes militares a los hacendados con más de 20 esclavos.Muchos granjeros sureños llegaron a laconclusión de que a los ojos de los terratenientes blancos ellos no valían mucho más.
También le animaron a desertar las cartas donde se le comunicaba que su cuñado Morgan estaba abusando de sus hijos. Knigt lo mataría nada más llegar a su hogar.
Pronto fue el líder de una banda interracial de guerrilleros que luchaban contra la Guardia Territorial y los hombres que el general Polk mandó a perseguirles en los pantanos. Knigh asegura que nunca fueron mas de 150 hombres armados, y que lucharon en 14 escaramuzas - jamás batallas o luchas campales- contra el ejército regular de la Confederación. Los informes oficiales que llegaron a los despachos del general Sherman y del presidente de la Confederación Theodore Davis hablan de 600 guerrilleros.
Lo cierto es que debieron ser los suficientes hombres, y sentirse lo bastante seguros y apoyados por los civiles desarmados, para escribir una carta donde se "secesionaban" de la Confederación y aseguraban que apoyarían a las tropas de la Unión. De hecho todo el condado de Jones, en el oeste de Mississippi fue un estado libre, donde se defendía los matrimonios mixtos y el nombramiento de negros para puestos de responsabilidad.
Terminada la guerra, entre 1865 y 1877, Jones participó como marshall del condado de Jones en la reconstrucción. Se había separado de su mujer y casado con una negra liberta, Rachel, que había pertenecido a su abuelo. Su hijo se casó con la hija de esta, fruto de una unión anterior. Estos matrimonios fueron legales durante un breve espacio de tiempo. El caso de que Estados Unidos sea un país intercultural pero no de mestizaje da mucho qué pensar.
Durante ese tiempo Jones se enfrentó a otros granjeros, los miembros del Ku Klux Klan. Estas personas no querían competir con los libertos negros por los puestos de trabajo, y se habían criado en unos ambientes donde golpear a los esclavos era una válvula de escape, casi la única permitida por los dueños de las plantaciones.

Para ver:
https://www.youtube.com/watch?v=IwfS9nBQZ5M 


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