viernes, 30 de septiembre de 2016

Los neandertales eran caníbales.

Este hominido que habitó en Europa y Asia Occidental hace 230.000 años era más habil y sofisticado delo que se pensaba. ¿Y más cruel? Nuevos hallazgos prueban que celebraba pantagruélicos banquetes de carne humana.

Un equipo de antropólogos han analizado los restos oseos encontrados en la cueva del Goyet, en Bélgica. En estas cuevas se encontraron, en el siglo XIX, 30.000 restos oseos que fueron metidos en sacos y tachados de "huesos de animales" Los osteólogos actuales han identificado los restos como lo que queda de 96 huesos, pertenecientes a 5 homínidos distintos y 3 dientes.
Estos huesos aparecen llenos de marcas de cuchillos de piedra. La mayoría de las marcas se encuentran en las intersecciones de los músculos y los tendones. Los huesos fueron quebrados para acceder al tuétano, una rica fuente de grasas.
Tras el banquete, los neandertales usaron los restos para fabricar herramientas: cuatro fragmentos de hueso fueron transformados en instrumentos para afinar cuchillos de piedra. Los científicos aseguran que los neandertales tenían un vocabulario complejo, elaboraban un adhesivo a partir de la decocción de la corteza de abedul y curtían las pieles. Incluso se dicen que emplearon en una cueva un espacio para el culto delimitado con estalagmitas, lo cual es un paso de gigante dentro del pensamiento simbólico.
Un análisis de los huesos internos del oído nos aseguran que podían identificar las octavas, por lo que en palabras de un experto en acústica, un neandertal sería capaz de afinar un violín.
Tenía ritos funerarios. En una ocasión enterraron a tres miembros del clan uno sobre los otros dos bajo un montón depiedras. En otras ocasiones les quitaban todo lo que llevasen encima los cadáveres, que pudiese servir de utilidad para los vivos del clan y se dejaban el cadáver "olvidado" por ahí. A veces se ensañaban con los cadáveres. En una ocasión se encontró un cráneo con señales de haberle sido arrancado el cuero cabelludo después de muerto.
No se consideró caníbales a los neandertales hasta 1999, cuando se hallaron los primeros huesos con signos de haber sido rebañados. Después se encontró en la cueva de El Sidrón, Asturias, en España, resto de un banquete canibal. Se consumieron 13 individuos, 3 de ellos niños. A una de las víctimas le seccionaron la lengua. Se piensa que esto sucedió durante un periodo de tiempo en que las fuentes de alimento practicamente eran escasas, y las tribus en lugar de colaborar, competían. El clan del Sidrón capturó un clan rival y se lo comió para apoderarse de su fuerza.
También es posible que ya hubieran llegado los Homo Sapiens a Asturias. Ante este grupo más adaptable, con mejores armas, los jefes de tribu neandertales poco tenían que hacer mas que replegarse a las tierras con peor caza. Los niños devorados en El Sidrón ya estaban desnutridos, por lo que una hambruna provocada por los cambios del final del Pleistoceno no se descarta tampoco.

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