lunes, 7 de noviembre de 2016

100 metros. Sed de superación.

Ramón Arroyo (interpretado por Dani Rovira) es un comercial que lo tiene todo: un trabajo que sabe hacer bien, una esposa que le quiere,Inma (Alexandra Jimenez), un hijo que le idolatra y un suegro gruñón (Karra Elajalde). Todo esto  parece ser insuficiente para afrontar los cambios cuando a sus 32 años tiene un brote de esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa que ataca la mielina. las células que recubren las células nerviosas.
Ramón no había hecho deporte antes porque su trabajo le exigía pasar horas sentado delante del ordenador. Ahora le comunican que dentro de un año no podrá caminar a paso normal ni 100 metros.
El caso es que admira el personaje de Iron Man, el superhéroe con una armadura muy especial, y decide correr un triatlon. Tendrá que acostumbrarse a las rabietas de su suegro, Manolo, un duro entrenador, viudo y con una etapa del Tour de Francia ganada a sus espaldas.
Es una bonita película que visibiliza una enfermedad traumática y del deseo de vivir mientras se pueda. Destaco la escena de los compañeros de terapia psicomotriz de Ramón, una bailarina que está perdiendo visión y movilidad a causa de los brotes, un tipo en fase avanzada, optimista a prueba de hierro, y un amargado.
Mientras podamos luchar, los que estemos enfermos de cualquier cosa, no perdamos la esperanza, aunque sepamos que a la larga la enfermedad será más fuerte. Nacemos para la vida, no para la muerte. Para Ramón lo importante es correr, luchar, pese a los encontronazos con el señor Manolo y la incomprensión de sus compañeros del trabajo. Porque cada paso que das es una victoria.

Nota:

Ramón Arroyo es un personaje real. Ganó varias pruebas de resistencia hasta que los brotes le impidieron correr tres años después. Hoy en día tiene 41 años.

Para ver:

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