domingo, 6 de noviembre de 2016

Nujeen: el viaje increíble de una chica por la desgarradora guerra siria en una silla de ruedas, por Christina Lamb.

El libro es de una corresponsal extranjera llamada Christina Lamb. Estaba cansada de hablar en tono pesimista de todo lo que se rompe en nuestro maltratado mundo, así que se alegró de poder contar la cara amable de la crisis migratoria que está sacudiendo Europa.

Septiembre de 2015. Christina está tras la recién levantada valla húngara, observando el burdo intento de una Europa insolidaria de contener la desesperación de los refugiados, de mantenar el horror dentro de los televisores y seguir con la vana ilusión de que el mundo es seguro. Son los días en que Petra Laszló se hace famosa por zancadillear a uno de estos refugiados perdiendo así un trabajo bien pagado como reportera. A pesar de ello 3000 o 4000 personas burlan la vigilancia hungara y cruzan la barrera cada día.
Entonces Christina ve a una chica de 16 o 17 años al otro lado de la barrera, en Serbia. Es Nujeen Mustafa y está atendiendo en perfecto inglés a los periodistas de la BBC. ¿Quién es esa chica tan valiente, capaz de arriesgarse a cruzar el Egeo en una silla de ruedas?¿Se da cuenta de la hazaña que ha conseguido solo por estar allí?
Tira de contactos y descubre que se trata de dos hermanas: Nujeen tiene parálisis cerebral y no puede andar. Su lazarillo por los caminos del sureste de Europa es su hermana Nasrine. Su destino es Alemania, donde un hermano suyo ya ha llegado.
Cuando llega a Alemania Christina la entrevista. Nujeen le dice que se alegra de estar en un país tan desarrollado, donde los centros escolares tienen instalaciones para que una chica como ella pueda estudiar. Está aprendiendo a vestirse sola y a jugar al baloncesto. Pero está disgustada.
-¿Es por lo brackets?- preguntá la pediorista.
-No. No es por eso. He vuelto a ver en la televisión noticias sobre Alepo. Y todo sigue igual. Yo tengo que hacer los deberes de matemáticas. Es justo. Es lo que se espera de mí. Los dirigentes tienen que mantener la paz. Es justo. Es lo que se espera de ellos. Entonces, ¿por qué no hacen nada?
Se puede comparar a Nujeen con Malala, la chica afgana tiroteada por defender el derecho de las chicas afganas a ir a la escuela. Las dos están interesadas por la educación. Malala es una buena imitadora y cuenta chistes. Nujeen también es una optimista a toda prueba, una autodidacta que se ha educado a sí misma con documentales en inglés. En Alepo vivía en un quinto piso sin ascensor, y era lo único que podía hacer.
De hecho,  del viaje de su familia fue Manbij, una ciudad tomada por los rebeldes antigubernamentales que luchaban contra la dictadura de Al Assad. Tuvieron que huir de allí a Turquía cuando empezaron a escucharse rumores acerca de decapitaciones ordenadas por los cabecillas del ISIS como medida de presión para poder tomar la ciudad. Una vez pagado el traficante en la ciudad turca de Izmir, el viaje por Europa casi ha sido una aventura.
-Yo hablo muy bien en inglés, y eso fue una ventaja durante el viaje. La gente necesitaba una traductora para entenderse con los cooperantes y las autoridades aduaneras de los sitios donde pasábamos. Hubo momentos duros, como cuando el capitán del bote dijo que si había que achicar agua, mi silla de ruedas iría a parar al fondo del mar, o cuando nos encerraron en un centro de internamiento en Eslovenia, pero yo sabía lo suficiente como para hacer que mis cartas rindieran. En Alepo sentía que era una inutil.
"¿Sabe que jamás había salido de casa hasta que estalló la guerra?
"Cruzamos el Egeo y llegamos a la isla griega de Lesbos el mismo día que Aylan Kurdi, el niño kurdo - como nosotras- de 3 años, se ahogó en la travesía. Su foto dio la vuelta al mundo. De haber visto nosotras esa foto nunca habríamos subido al bote. Nos habríamos quedado en un campo de refugiados en Turquía.
-¿No tuviste miedo?
-Un poco durante la travesía del Egeo. Ibamos 60 personas en una embarcación de goma para 15 personas. Y el capitán amenazó con echar la silla de ruedas al mar. Yo me concentre recordando un programa de juegos mentales de National Geographic, sobre como combatir el stress.


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