martes, 30 de enero de 2018

Un peine revoluciona a los arqueólogos.

Y no porque se estén quedando calvos todos, no... El arqueólogo danés Soren Sinbaek ha descubierto este peine en la histórica ciudad vikinga de Ribe, en Dinamarca. Este artefacto es especial porque tiene inscrita la palabra "peine" en un lado mientras el verbo "peinar" está inscrito en el otro en letras rúnicas.
Es de finales del siglo VIII, una época en que el alfabeto vikingo, las runas, se volvió más vertical, uniforme y moderno. La nueva grafía era más fácil de tallar en piedra y madera. Una vez que las personas que vivían en el mundo ocupado por los vikingos adoptaban este alfabeto se le facilitaba el acceso a las rutas comerciales.
Henrik Williams, de la Universidad de Upsala, en Suecia, opinan que el peine perteneció a un niño que estaba aprendiendo a leer o a una persona con problemas cognitivos. Otra teoría es que las runas tenían un propósito y lo que se pretendía era dotar al peine de una protección mágica.
También se ha encontrado un plato de alguna especie de marfil o de cornamenta, muy resquebrajado que contiene una inscripción rúnica muy deteriorada. Los epigrafistas creen que podría tratarse del nombre propio Tobi, muy común entre los vikingos.

El peine de Vimose, con la inscripción vikinga más antigua conocida.

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