domingo, 20 de mayo de 2018

La Guerra de los Treinta Años. (1618-1648)

Murieron más de ocho millones de personas, implícó a las grandes potencias de Europa y cambió para siempre la historia del ontinente. Se cumplen cuatro siglos de la Guerra de los Treinte Años, un conflicto sanguinario que arrebató a España su hegemonía.

13 de mayo de 1618. Unos calvinistas fanáticos acaban de tirar por una de las ventanas del Castillo de Praga a los emisario del Emperador del Sacro Imperio Romano, Fernando II. Los enviados católicos no se han matado tras una caída de 17 metros porque acaban de aterrizar sobre un montículo de estiércol.

Este incidente fue el detonante de la Guerra de los Treinta Años, que asoló Centroeuropa a principios del soglo XVII. El territorio era entonces una serie de más de 300 pequeños principados que disputaban por cuestiones teológicas. Praga era la capital de Bohemia, bajo el mandato de Fernando II, un monarca católico, por lo cual debía adoptar los dogmas papistas debido a un acuerdo alcanzado en 1555 entre Carlos V y los príncipes protestantes.

Fernando II se aprestó a poner fin a la revuelta con la ayuda de su ejército. Los bohemios respondieron ofreciando el trono de Bohemia a Federico V, príncipe del  Palatinado y caudillo de la Unión Protestante.

Fernando II derrota a la Unión Protestante en la Batalla de la Montaña Blanca y conquista Praga. Cuenta con la ayuda delos católicos bohemios y de las tropas de Felipe III, el rey de España, que tenía intereses en que la revuelta no se extendiera a sus territorios de Flandes y del Franco Condado.

Los protestantes piden ayuda al rey Christián IV de Dinamarca, luterano y rival por las rutas comerciales del Báltico con Fernando II. El monarca danés y sus 20.000 mercenarios es derrotado por el general católico Wallenstein. Fernando II se venga de los rebeldes luteranos decretando la restitución de los bienes confiscados a la Iglesia por los príncipes rebeldes.

Entonces los protestantes llaman en su ayuda a Gustavo Adolfo, rey de Suecia, un rey militarista y amante de la adrenalina en el campo de batalla, sobre todo cuando las apuestas son altas. Ha armado a sus tropas de mercenarios con los fusiles más modernos y con las primeras bayonetas. Al poco rato sus tropas son dueñas del curso alto del Oder y de la cuenca del Danubio alemana.

Richelieu, el cardenal primer ministro del rey de Francia, le paga pequeños incentivos para que Gustavo Adolfo de Suecia mantenga 20.000 hombres de forma permanente en territorio católico, saqueando y matando.

Las tropas del siglo XVII son mal abastecidas y tienen que vivir sobre el terreno robando los medios de subsistencia a los civiles. Algunos no son mas que meros criminales, liberados de las cárceles a cambio de prestaciones militares. Los soldados suecos podían ser el ejército más avanzado de su época, pero no vacilaban en adornar sus sombreros con narices arracadas tanto de civiles como de soldados enemigos.

En una Biblia de Suabia el propietario católico escribió:"1647. Solo comemos hierba. Jamás pensé que caeríamos tan bajo. Algunos han dejado de creer en Dios"

Gustavo Adolfo no dudó en buscar el enfrentamiento con Tilly, un austero general católico llamado "el monje con armadura", al que derrota. Después se centra en batir a las tropas del general católico Wallenstein Se internó en la niebla para divisar unas posiciones enemigas con una exigua escolta, protegido solamente con un coleto de piel de alce. Los suecos se dieron de bruces con una patrulla de arcabuceros católica. Hubo un intercambio de disparos en los que el rey de Suecia quedó herido en un brazo. Un segundo disparo mató el caballo de Gustavo Adolfo. Los católicos se abalanzaron contra el enemigo, lo desnudaron y lo mataron a puñaladas.

Los suecos, muerto su rey, pierden el terreno perdido. Wallenstein es envenenado durante un banquete por su emperador, Fernando II. Había rumores de que pensaba usar su popularidad entre los lansquenetes católicos para intentar destronarlo.

En 1635 los dos bandos están hartos de la guerra y quieren llegar a un acuerdo. Richelieu no quiere consentir una paz tan prematura para sus intereses, así que declara la guerra a España. Estuvo a punto de salirle mal la jugada porque los españoles casi consiguen sitiar París en 1636, pero en 1640 los franceses toman Arras y cambian el sentido de la guerra.

En 1640 los payeses catalanes se rebelan en Barcelona contra la presión fiscal que supone aprovisionar a los Tercios y se rebelan en el Corpus de Sangre ( 7 de junio de 1640), declaran la República y ofrecen al condado de Barcelona a Luis XIII de Francia bajo el título de Luis I. Con el tiempo, los catalanes volverán al redil cuando ven que Francia no está dispuesta a conceder ninguno de los incentivos apetecidos, además de ser mayores los tributos para mantener las tropas francesas.

Otros que se rebelan con éxito son los portugueses

En Alemania, el emperador Fernando III solicita la paz cuando los ejércitos descansados de Lorena y Conde llegan a las puertas de Viena. Se firma la Paz de Westfalia en 1648, que supone el final del Sacro Imperio Germánico como entidad de peso político en Europa hasta su completa disolución en 1806 por Napoleón.

Las hostilidades entre Francia y España prosiguieron hasta 1959, cuando se firmó la Paz de los Pirineos, con la perdida de la plaza de Artois, devuelta a los franceses, la perdida del Rosellón y la Cerdaña por parte de España, y la soberanía de las Provincias Unidas (Holanda y Bélgica).

SOBRE LA PELÍCULA "EL ÚLTIMO VALLE" (1970). JAMES CLAVELL.

Fugitivo de la guerra, un profesor de Universidad católico llega a un pueblo que no ha sido todavía expoliado por los mercenarios durante la Guerra de los Treinta Años. También llega a él el Capitan y su partida de hombres.

El Profesor sugiere el Capitán que proteja el pueblo durante el invierno a cambio de mujeres y comida, a lo que el Capitán accede, como también Grüber, el fanatizado alcalde del enclave. La violencia estalla cuando uno de los lansquenetes más jovenes de la patrulla se niegue a trabajar por algo que puede tomar por la fuerza y les diga a otros soldados protestantes del exterior como llegar a la aldea.

PARA VER:

Grüber y El Capitán debaten sobre la "justicia" de la guerra y las "causas justas".
https://www.youtube.com/watch?v=gQ2A3VLpgL4 

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