sábado, 21 de febrero de 2009

Inés Suarez, la conquistadora de Chile


Es muy difícil encontrar testimonios acerca de la actuación de las mujeres en la conquista de América. Las crónicas se limitan a decir que se hallaban presentes en tal o cual acontecimiento, o a nombrarlas como esposas y amantes de los conquistadores.

Inés de Castro cumple los dos requisitos. Fue amante de Pedro de Valdivia, el conquistador de Chile, y fue una de las pocas mujeres que participaron en una de las expediciones pseudomilitares de exploración y conquista del Nuevo Mundo. Los historiadores dicen que América fue domeñada por una mezcla de enfermedades infecciosas y unos 2000 hombres con unos medios muy superiores a los de los nativos.

Inés de Castro era costurera en Plasencia. Se había casado con Juan de Málaga, un hombre que había luchado en la conquista del Perú. Inés embarcó en el primer barco que encontró para América. Desgraciadamente, cuando pisó tierra le comunicaron que su marido había muerto en la batalla de Salinas, uno de los muchos enfrentamientos entre partidarios de los Pizarro y partidarios de Almagro. Corría el año 1538.

Aceptó dirigir una encomienda de indias yamaconas ofrecida por el virrey del Perú. Su vecino era un hombre casado llamado Pedro de Valdivia. Había luchado al lado de Juan de Málaga en la batalla de Salinas, con lo que es posible que germinase una amistad. Los rumores acerca de una relación carnal entre ambos resultaron ser peligrosos porque en las colonias del Nuevo Mundo se castigaba el adulterio con la muerte.

Valdivia buscó en 1540 financiación y beneplácito real para extender los dominios españoles más al sur del desierto de Atacama. Le acompañaba Inés, bajo el cargo de sirvienta. Eran una cuadrilla y 11 españoles y 1000 indios yamacona.

Hubo de sortear Valdivia tres intentos de un subordinado llamado Pero de la Hoz de asesinarle, uno de los cuales fue abortado cuando el aspirante a homicida se encontró con Inés durmiendo en el lecho de Valdivia.

Las aldeas indias ofrecieron resistencia enconada. Las crónicas dicen que cuando los nativos sentían que no podrían hacer frente a los españoles quemaban sus aldeas y su ganado para entorpecer su marcha.

En Chile, Valdivia fundó Santiago de Extremadura (la actual Santiago de Chile). Tuvo que hacer frente a un asalto de los indios araucanos. Inés de Suarez ordenó ejecutar a los rehenes indios. El guardián de los prisioneros le preguntó a la mujer de qué manera, para ganar tiempo.

-Así- dijo Inés Suarez decapitando con una espada al primero. Por lo menos, eso cuenta el cronista Alonso de Ercilla en la Araucana.

Como recompensa a los servicios ofrecidos, Inés recibió una condecoración en 1544, además de una nueva encomienda. Los enemigos de Valdivia presionaron al virrey de Perú para que el conquistador de Chile la desposara con un subordinado y la alejase de él, cosa que Valdivia hizo.

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