lunes, 31 de octubre de 2016

El parapsicólogo Javier Pérez Campos: "En España hay muchas casas con fantasmas".

El autor de "Están aquí. Son los otros" y colaborador del divulgador de lo paranormal Iker Jimenez está convencido de que existe un "mundo de sombras".

Javier Pérez Campos habla en su libro de apariciones paranormales, fantasmas, vampiros, difuntos que vuelven a la vida, casas encantadas, las funestas consecuencias de jugar a la ouija... Javier insiste en que esos "otros" no están aquí, el la mayoría de los casos para dañarnos o asustarnos, pero como se escapan a los hechos cotidianos que podemos explicar y nos recuerdan que somos mortales, de lo cual no sabemos mucho más, nos asustamos de todas maneras.

¿Quiénes son los "otros"?

Una serie de visitantes sobrenaturales. Las primeras manifestaciones de apariciones de fantasmas se produjeron hace más de 20.000 años, en pleno Paleolítico. Los hombres primitivos reprodujeron estos seres en pinturas rupestres de áfrica, Europa, Australia...Les hemos dado todo tipo de nombres: "revenants", "strigoi", "ounsepulti"...
En la localidad de Piélagos, en Cantabria hay una sepultura extraña del siglo VI. En una cueva se depositaron 13 cadáveres a los que se les había decapitado, machacado los cráneos y quemado. Es una reacción muy natural e instintiva ante un fenómeno paranormal que no quedó registrado en las crónicas.

¿La gente reaccionaba igual fuera de España?

Sí. Hay una serie de ritos que se hacen sobre el cadáver "sospechoso" para impedir que regrese. En Rumanía y Bulgaria se han descubierto cadáveres clavados a la tierra con enormes clavos o con planchas de hierra sobre el pecho para impedir que el muerto saliera por ahí a pasear.

Pero dices que hay gente que no tiene miedo de los fantasmas.

Las personas que reconocen en esas apariciones a sus seres queridos, por supuesto que no. Conozco pocos casos, por no decir ninguno, de fantasmas que hayan querido hacer daño a los vivos.

Ya en 1746, el monje benedictino Agustín Calmet publicó un escalofriante libro sobre los vampiros. ¿Qué nos puedes adelantar sobre esto?

Decía que el gran foco del vampirismo estaba en Rumanía y Bulgaria. De hecho, cuando las autoridades de Rumanía decidieron abrir la tumba de Drácula el cuerpo no estaba. Solamente encontraron un anillo que le perteneció. Todavía hoy algunos campesinos rumanos practican unos ritos horripilantes para que los cuerpos "sospechosos" no se levanten de sus tumbas. En pleno siglo XXI.

¿Nos puedes hablar de la Santa Compaña gallega?

Se cree que es una procesión de almas que vienen a recoger a alguien que está a punto de morir. De hecho, encontrarse con ella es un augurio de muerte. En las aldeas gallegas, algunos ancianos dicen que ven a la Santa Compaña de forma cotidiana desde hace décadas y que se encerraban en sus casas los días siguientes.
Una chica gallega, Fina, me contó que iba una noche hacia su casa y sintió que una fuerza la frenaba, como si hubiera una multitud que le impidiera avanzar. Le sucediò tres noches seguidas. Al día cuarto falleció un vecino que vivía en esa casa.

¿Es cierto que se producen muchas apariciones en las carreteras?

Es cierto.Ocurren en lugares donde han sucedido accidentes mortales. Un inspector de la Ertzantza, la policía del País Vasco, y un compañero suyo se encontraron con una de estas apariciones en un túnel de Aiurdín. Era una especie de monje que medía más de 2 metros, que les aguardaba con los brazos en cruz. Siguieron adelante y pararon en una gasolinera, donde se encontraron a una pareja en estado de histeria, con temblores y respiración agitada. También habían visto al monje.

La ouija es un juego que puede resultar peligroso. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

No es un juego. Hay gente que ha muerto a consecuencia de esta "diversión". Mucha gente que ha practicado la ouija ha muerto de forma trágica.
Una niña de Vallecas, en Madrid, murió tras practicar este rito. A los pocos días empezaron los sucesos extraños donde incluso se escuchaba la voz de la pequeña difunta. Las hermanas de la fallecida vieron una sombra reptando por el suelo del dormitorio, mientras los peluches salían lanzados por la habitación. Los padres llamaron a la policía, que solo puedo dar parte de que los sucesos habían tenido lugar delante de sus ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario